Un agujero, un abismoHace ya un largo tiempo, elegía concienzudo los momentos exclusivamente tristes para escribir. Despues de una noche preciosa, llena de risas, juegos y sexo, lo hago, desde la felicidad.
Parece ser que aunque uno no lo busque, encuentra ese instante donde la plenitud te supera y volvés a cero, como una congruencia, un giro completo, pasando por dos-ka-pi.
Ground zero, querida. Y será asi porque no sé. Porque a veces quiero arroparme en tu inmaculada sonrisa, lejana de piedras y estacas, inmutable y persistente, y no.
Yo no entiendo muchas cosas, ya lo sabrás. Quizá eso me vuelva un hombre. Un tonto. Un alguien a quien cuidar, una constante o una linea que se aleja del cero, lo mas rápido posible.
Y por otro lado, escucho a Jessicka Fodera, que me recuerda al oido:
I dreamed that I was you
I dreamed your ego died
Sad who loves you more than I do
I know you lied
Los pocos momentos en que Jessicka me dice cosas, es cuando viajo, o cuando estoy concentrado mirando un puntito en el Pabellon I, esperando que aparezca alguien, huyéndole a los laboratorios porque todos mis compañeros y amigos andan corriendo tras un trabajo práctico, o peor, detras de un final. Y yo no, no corro. Estoy ahi, calmo, pensando.
Siempre pensando. Razonando. Encontrando pequeños secretos. Olvidándolos luego para volver a redescubrirlos.
Fuck me, fuck you, fuck you fuck you fuck me
Fuck you, fuck me, fuck you fuck you fuck me (you never loved me)
Fuck you, fuck you, fuck you fuck you fuck me
Nada me toca. El cafe sobre el banquito maltratado donde me siento habitualmente que esta en uno de los pasillos, deja escapar girones de humo, que terminan disolviendose con el aire, jugando a las escondidas, jugando a ser invisibles. Tengo mis apuntes en el bolso, que me he comprado y me hace ver tan asquerosamente serio, importante, empresario, adulto, cornudo. El cigarro aun en la mano, quiere escupir una ceniza tambaleante, siempre a punto de caerse para desarmarse sobre el banco de al lado. No se oye nada, solo a Jessicka, gritando o susurrando, cantando o bailando alocadamente dentro de mis audífonos Panasonic, que compré especialmente ante la inevitable rotura de cables de los Aiwa que me acompañaron casi seis años. Siempre todo de marca, siempre lo mejor, la electrónica o la indumentaria, siempre importante su rubricado-social, rubricado-chetongo.
Y de pronto, lo había olvidado.
El café, el vapor y las cenizas esparcidas sobre el banco habian complotado contra mi, para hacerme olvidar lo que se venia. La lágrima, lo terrible de tocarse y sentirse, lo horroroso de abrir los ojos y darse cuenta que todavia todo esta en su lugar y que no han habido grandes cambios; la facultad sigue en su lugar, las paredes ya no cambian de posición. Y estas cavilaciones, generadas por el cauteloso escrutiño de cada una de las relaciones que escondian las cenizas y la terrible humareda caferosa, me hicieron olvidar lo que venia en el tema, lo que procuraba saltear religiosamente, casi sonriendo y mirando hacia todas direcciones, fingiendo omisión, descuido.
Tronó una voz agudisima, severa, desesperada:
I will never make it better
I will never make it better
It will always hurt you fucking asshole
- Que innecesario - murmuro para mi mismo - ¿porque la desesperación toca mis odios de una manera tan sórdida, punible?
No había otra cosa que hacer, por lo tanto, la seguí escuchando mientras se me destrozaba el corazón con una lentitud insoportable. Dolía mucho, pero seguí, porque uno siempre va para delante, se lleva puesto cada uno de sus aciertos y doblemente cada uno de sus errores, y se revuelca en su desafortunada providencia, mostrandole los dientes, mordiendole los labios, besandole los pies.
Siguiente tema, en shuffle.
Aunque el mundo no esta hecho para mi
siempre nos estamos quejando
de lo bueno y de lo malo,
el tiene H.I.V y siempre se esta riendo.
Aunque el mundo no esta hecho para mi
cuando veo toda esa gente
que se muere de repente,
a nadie le imprtaría
si tuvieras un problema.
Aunque el mundo no esta hecho para mi
cuando no tengas a quien hablarle,
a quien reirle, a quien llorarle.
Cuando estes sola, realmente sola...
Viene una ola que nos tapa a todos...
a todos... Ya le habia dado tres profundos sorbos a la negrura con fondo blanco potencial, y mi mejilla estaba luchando fuertemente, reteniendo la lágrima que ya habia logrado escaparse, para que no se mezcle con mi bebida.
Las lágrimas y el café llaman a fragmentos oscuros en mi recuerdo, que sabiamente he logrado tapar con memorias felices y acartonadas, suerte de ladrillos serrados, rojos, violentos y artísticos. El cigarrillo ya dolia, habia llegado el filtro a quemarse y expeler ese aroma repugnante, plástico. Toda la emoción ya se tornaba insoportable, y que no se me malinterprete.
Era emoción pura, un testamento de mi existencia, de estar vivo, rosa, caliente, sentado y protejido bajo el techo académico. Era el ahora, el ya lo que me estaba agobiando, la sucesion de hechos que me afectan para bien o para mal, en forma de canciones, en forma de gritos de vida, de enseñanza, de mensaje.
La existencia se estaba manifestando en ese mismo momento. Lo que hace que todo valga la pena se estaba gestando en mi mp3 player, y yo estaba triste, emotivo, sintiendolo.
No me malinterpreten, la tristeza es una mierda, pero tambien como cualquier otra cosa o sentimiento, me hace infinitamente feliz. Estar mal, o estar bien, me muestra que tengo con qué sentir. Tengo un cuerpo, y un
algo, que me hace libre.
- ¡Hola! ¿Como estas? - me saluda contenta, una compañera de la facultad
- Bien - mirandola a los ojos replico, perdido.
- ¿Que cara tenés, pasa algo?
- No. Nada. Solo estoy un poco cansado. - le digo sonriendo, siendo complice de mi mismo, guardando el secreto con lo que hay aquí dentro, eso que quema en las noches donde la almohada tiende a dar discursos, o cuando la musica acompaña en los tiempos muertos donde ni estudiar se puede - ¿ya son las cinco?
- Menos cinco
- Dale, vamos dentro, que me van a sacar el lugar de adelante esos putos, quiero la tablita que esta sobre los bancos.
- ¿Porque?
- Porque soy zurdo, y esta facultad esta hecha para diestros.
Risas. Risas.